Skip to content

Decadencia

enero 29, 2010

Me gusta la decadencia. De alguna manera la uno con un sentimiento melancólico de un esplendor que no he vivido y que solamente está al alcance de la mirada de quien no mira con los ojos. Creo que es la magia que tiene Estambul: la asimetría, el libre albedrío y el desorden entre calles inalteradas desde hace siglos. Mucha gente no entiende -yo la verdad es que tampoco- que una ciudad me haya causado semejante fascinación en el escaso tiempo que estuve en ella.

Pero siento Estambul, me llena, me habla, me mece en sus aguas y me baña de oro al atardecer. Mantiene la calma entre el estruendo de transeúntes y vendedores, sosegada, como un viejo que comprende demasiado como para dejarse arrastrar por las pasiones ajenas. No quiero que le quiten las arrugas y le hagan un “lifting” a sus edificios. Me gusta Estambul con sus curvas y sus contornos, con sus dolencias y sus imperfecciones.

Pocas cosas me alteran el pulso hoy en día. Pero pienso en Estambul y me entran ganas de llorar.

No sé por qué.

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: